Sociales
JUAN CALVINO.
Perteneció al movimiento de reformas radicales al cristianismo, y su doctrina se extendió por muchas regiones europeas
. La iglesia, para Calvino era necesaria como institución visible, de la iglesia verdadera, que no tenía existencia física, y estaba integrada por los elegidos de Dios. La iglesia terrenal, debía mantenerse independiente, pero, a su vez, relacionada con el estado.
Rechazó la jerarquía eclesiástica, aceptando solamente ministros elegidos por los fieles. De los sacramentos, aceptó sólo el Bautismo y la Eucaristía, pero negaba la existencia real de Cristo en ella.
Calvino opinó que cada hombre estaba predestinado por Dios a su salvación o a su condena.
Sostenía la doble predestinación: Primero, era Dios el que predestinaba al hombre desde antes de nacer, y luego era el propio hombre el que marchaba hacia un destino inexorable, independizando al hombre de su libertad, ya que no contaba con ella.
Su doctrina sustentaba el absolutismo monárquico ya que los gobernantes eran también colocados en ese lugar por designio divino, siendo vicarios de Dios.
Combatió en forma severa la herejía.
ULRICO ZUINGLIO
Fue el líder de la Reforma Protestante suiza y el fundador de la Iglesia Reformada Suiza. Independientemente de Lutero, quien era un doctor biblicus, Zuinglio llegó a conclusiones similares estudiando las Escrituras desde el punto de vista de un estudioso humanista.
La Reforma de Zuinglio.- A pesar de sus evidentes puntos de conexión con Lutero, presenta también características propias. Mientras el fin de Lutero era criticar aquellos aspectos de la Iglesia que no consideraba apropiados (indulgencias), Zuinglio sólo acepta como Iglesia aquello que aparece en las Escrituras. De ahí que las iglesias reformadas sean en gran modo iglesias de la palabra, del verbo, donde no encontramos decoración alguna (fuera de textos bíblicos), una liturgia exigua e inicialmente tampoco música alguna.
ENRIQUE VIII (REFORMA ANGLICANA)
Rey de Inglaterra (desde 1509), era omnipotente en su reino. Elegía todos los obispos y no les permitía discutir sus órdenes. Había hecho nombrar a su ministro favorito, Wolsey, cardenal y legado del Papa en Inglaterra.
Hubo ruptura entre el rey y el Papa por no aceptar que Enrique se casara con Ana Bolena ya que estaba casado con Catalina de Aragon y le nego la anulacion de ese matrimonio.
Enrique se decidió a obrar solo. Reunió en asamblea a los obispos ingleses y les obligó a declarar al rey "único jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra" (1531). Enrique se casó secretamente con Ana Bolena (1533) y nombró a un arzobispo que declaró nulo su primer matrimonio y el Papa anuló el casamiento de Ana Bolena.
Entonces Enrique rompió definitivamente con el Papa. Y abolió los impuestos que se pagaban al Papa y declaró que "el obispo de Roma" (el Papa) no tenía ningún poder en Inglaterra. Una ley, llamada acta de supremacía resolvió que el rey había de ser llamado "jefe superior de la Iglesia de Inglaterra". Era un crimen negarle este título, crimen capital negarse a reconocer a la reina (Ana) y a sus herederos, o llamar al rey hereje o cismático.
Los monjes mendicantes se negaron a reconocer el matrimonio, y algunos de ellos fueron ejecutados. El prior dijo: "No por espíritu de rebeldía desobedezco al rey, sino porque nuestra Santa Madre la Iglesia ha decidido otra cosa de lo que el rey y el Parlamento han ordenado".
El Papa excomulgó a Enrique y desligó a sus súbditos del juramento de fidelidad (1535). Enrique respondió suprimiendo los conventos, empezando por los más pequeños (1536).
Enrique, a pesar de su rompimiento con el Papa, pretendía seguir siendo católico. Una ley (1539) ordenó condenar a prisión perpetua al que no admitiera la confesión, la misa y el celibato de los sacerdotes.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
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